Antes de despedirnos del 2010, mi esposo y yo decidimos limpiar la casa y quedarnos con lo necesario y en ese trajín recolectamos ropa y juguetes para luego regaralos a quien pueda hacer uso de ellos. La cosa fue que recogimos en el moisés del hermano mayor ropita de nuestros hijos, pañales, toallas y unos muñequitos para adornar la cesta. Decidimos en conjunto llevarla al Hospital Uyapar a maternidad y entregarsela a las enfermeras para que la distribuyeran entre las nuevas madres...Y asi fué. Debo confesar que esta sería mi primera donación a un total desconocido y de verdad tenía muchas espectativas al respecto.
Bueno el día de la donación, Carlos y yo fuimos al hospital. Habían unas enfermeras afuera y les preguntamos en cuál piso quedaba la maternidad, las mujeres con un rostro totalmente inexpresivo nos dijeron: "3° piso" y nosotros bueno con la cestica en las manos les dijimos a las mujeres: "es que queremos hacer una donación" y nos metimos al hospital. En eso una de las enfermeras se para corriendo y nos dice: "Allá arriba hay una muchacha que no trajo nada, ni pañales y está sola, nadie ha venido con ella, se lo podemos dar a ella" y subió con nosotros...
En el trayecto al piso tres Carlos iba acomodando los coroticos en la cestita y al llegar al puesto de las enfermeras otra vez echamos el cuento de la donación, es que estábamos buscando una orientación pues desconocíamos el proceso (al final nos dimos cuenta que no hay tal proceso) y la respuesta seca e inexpresiva fue: "se la puedes dar a quien tu quieras aquí a todas les falta".
Finalmente seguimos a la enfermera que nos acompañó a una habitación, habían dos camas ocupadas con dos madres sin representación masculina o humana siquiera. Una tenía a su bebé varoncito y no sabía aún que nombre le iba a poner y la otra que había tenido una hembrita supo decirle a la enfermera que su mamá no estaba con ella, porque ella (su mamá) no se iba a mover desde tan lejos para estar acompañarla. Dios cuantas cosas pasaron por mi cabeza compasión, agradecimiento aprendizaje...Allí distribuimos la canastilla entre las dos, las mujeres nos dieron las gracias, las felicitamos por sus muchachitos y nos fuimos.
Aprendí que dar es algo hermoso, pero las situaciones y reacciones de la gente necesitada son duras de digerir, hay que tener un corazón fuerte y dar sin esperar siquiera un ápice de agradecimiento, algunas personas han pasado y vivido tantas cosas que su rostro se va tornando inexpresivo y sus gestos se van endureciendo como rocas. Supongo que allí radica el acto de bondad en si, en dar sin esperar nada a cambio sólo sentir en tu alma esa paz que te regala el hecho de haber ayudado a alguien y devolverle un poquito de esperanza y credibilidad hacia la humanidad. En eso la madre Teresa de Calcuta tenía un máster...
jueves, 6 de enero de 2011
sábado, 11 de diciembre de 2010
Cocó: El tercer vértice del triángulo.
Un año más. Cierro los ojos y cuantos recuerdos me invaden, y en todos te conviertes en cómplice...
Pienso en esta, nuestra, relación que a pesar del tiempo, las edades y las distancias se mantiene indisoluble; y una sonrisa se me dibuja en el rostro.
Hermana te llevo impresa en mi corazón, eres muy importante para mí, y todos los días extraño tu presencia física, no sabes como añoro esos diciembres en la que las tres salíamos juntas del cuarto en casa de mi tía Tata y mi papá afuera sentado en la mecedora esperándonos para irnos a casa de la vieja Guillo, para comernos las hallacas, el pernil el pan de jamón y la ensalada por cambotes porque todo el gentío no cabía en una sola mesa, también me acordé de cuando por tu culpa el loco Pao Pao nos salió persiguiendo con las guarataras gritando Ayyyyy!!!, de las escapadas al río con Ernesto y con David, de tu compañía fiel en mis amaneceres de la Universidad, de tus canciones de Rocío Dúrcal, de otros secretos que aún compartimos.
Incontables son los momentos que hemos compartido, llorado y reído hermana y cada día que pasa me siento más orgullosa de tí, de como de ese pequeño capullo sobrevivió a tantas inclemencias de la intemperie para albergar y proteger a una colorida y delicada mariposa que por ley divina estará destinada a recordarnos que Dios existe y que el alma del hombre se enriquece de pequeños detalles que están y que fuerons creados especialmente para reconfortarnos el corazón...
Dicen que los hermanos mayores son los guías, pero hoy mi alma te cedió ese puesto...Lo que siento es tan inexplicable que no lo puedo definir, sólo me viene a la mente el día en que los tres vértices del triángulo perfecto se unieron en un abrazo bendecido por la llovizna del Caroní, para luego convertirse en la figura que define el universo: un circulo sin principio ni fin...
Te quiero cocó...
lunes, 1 de noviembre de 2010
Los gritos del silencio...
Aunque sabía que mis palabras quizá serían pan de piquito para los verdugos y se convertirían en los gritos del silencio, no pude moderme la lengua para callar, las palabras se volvieron efervescentes y decidieron salir para expresarse...Mundo cruel el de ahora lleno de injusticias y justicieros, nos acostamos todas las noches sin pensar a quien hemos podido dañar con nuestras acciones; o peor, felices de haber escalado pero, ¿usando a quién como peldaño? A pesar de la lucha interna que tenemos de encontrar lo que realmente somos, no nos hemos puesto a mirar en qué nos hemos convertido, hemos dejado de lado nuestras convicciones y en algunos casos nuestros principios con tal de sentirnos seguros, hemos dejado de sentir compasión por otros, hemos dejado de ser leales con tal de no comprometer nuestra estabilidad. Hoy tenemos una sociedad dividida por religiones, políticas y economías que lucha encarnizadamente por lograr la monarquía o la igualdad de razas y hay que tomar un bando, no importa si herimos a alguien tan sólo por pensar diferente...a ese que piense diferente lo enviamos a la hoguera y levantamos los brazos en señal de victoria como quien anota un gol en un partido de fútbol...Y ese, no tendrá hijos?, los querrá menos que yo?, no será tan buen profesional como yo? ¿Serían sus ideas y las mías la conformación de un gran equipo, un avance estelar? Eso no importa ahora sus palabras serán gritos de silencio para mí, mientras yo me impongo y que el temor ante el poder que en ese momento exista se apodere de su alma y no lo deje hablar ni ser...Entonces pido que las palabras se levanten como las mareas ante la luna y salgan los gritos del silencio pues quizá alguien con un oído muy agudo logre escucharlos y si tenga voz para liberarlos de su prisión...
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